EL HUMEDAL JUAN AMARILLO COMO HÁBITAT DE AVES


EL HUMEDAL JUAN AMARILLO COMO HÁBITAT DE AVES
Las aves acuáticas constituyen uno de los componentes más carismáticos de la fauna que habita los humedales. Muchas especies de aves acuáticas han desarrollado diversas adaptaciones morfológicas y fisiológicas para hacer mejor uso de los recursos que brindan los humedales. Otras como muchos paseriformes, no exhiben adaptaciones particulares al medio acuático y utilizan estos ambientes en forma temporal, por ejemplo durante el período de nidificación y cría. En los humedales las aves acuáticas cumplen importantes roles como ser el de consumidores, aportadores de materia orgánica (aproximadamente el 30% de la energía consumida por las aves se libera al ambiente como desperdicios) y modificadores del ambiente circundante, muchas veces aventajando a los peces. Por otro lado, los humedales ofrecen a las aves acuáticas refugio y alimento, además muchos de estos ambientes son importantes áreas de concentración durante el período de muda de plumaje o la migración anual (Blanco 1998).
Entre las aves acuáticas encontramos muchas especies migratorias y otras que sin serlo, realizan desplazamientos oportunistas en busca de humedales con abundancia de alimentos y sitios para nidificar. Entre las primeras se destacan las aves playeras migratorias (Charadriidae y Scolopacidae), la mayoría de las cuales crían en la tundra del Hemisferio Norte y luego migran hacia el sur para pasar el período no reproductivo en humedales costeros e interiores de América del Sur y Centroamérica. Para realizar semejante viaje, que muchas veces alcanza los 25.000 km, estas aves dependen de una cadena de ambientes acuáticos altamente productivos donde alimentarse y descansar. Durante la migración anual las aves playeras se concentran en grandes números en humedales interiores y costeros.
Algunos de estos sitios son utilizados durante un período muy corto de tiempo y funcionan como áreas de parada, donde las aves se alimentan continuamente para almacenar energía en forma de grasa, la que luego será utilizada para continuar la migración hasta el próximo punto de parada (Myers 1983).
La riqueza y abundancia de aves acuáticas que habitan un humedal depende de diversos factores, como el régimen hidrológico, tamaño y heterogeneidad del sitio y estructura de la vegetación. Las aves acuáticas raramente se distribuyen uniformemente dentro del humedal, sino que la riqueza y abundancia de éstas están asociadas a las características ambientales locales. Muchas especies de aves nidifican en humedales, donde utilizan la vegetación palustre como soporte para nidos o refugio contra predadores. Diferentes especies construyen sus nidos en los diferentes estratos de vegetación. Algunas lo hacen en altura utilizando los tallos de las macrófitas como sostén, tal es el caso de garzas (Ardeidae), tordos varilleros (Icteridae) y otros paseriformes. Otras especies construyen sus nidos en la superficie del agua, ya sea anclándolos a la vegetación emergente/flotante, como las gallaretas (Rallidae), o en forma de grandes plataformas construidas en base a la acumulación de material vegetal, como en el caso de los patos (Anatidae). Las aves que habitan la zona costera nidifican en el supralitoral, donde hacen uso de diferentes sustratos y materiales para la construcción de sus nidos, y se alimentan en las aguas adyacentes, constituyéndose en un nexo entre ambos ambientes (ABO 2000, Blanco1998).
Fuente: EL HUMEDAL JUAN AMARILLO COMO HÁBITAT DE AVES


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