EL PROBLEMA DEL RÍO BOGOTÁ

  

EL PROBLEMA DEL RÍO BOGOTÁ
Por: Alfonso Pérez Preciado
4. EL FINANCIAMIENTO
4.1. ASPECTOS GENERALES
Problema crítico del tratamiento de las aguas residuales de la ciudad es el financiamiento. Este ha sido el argumento de todos sus enemigos. Se dice, entre otras cosas, que Bogotá no tiene recursos para un proyecto de esta dimensión; que existen otras prioridades en materia de acueducto, de alcantarillado, de educación y de salud; que los daños causados por la contaminación no justifican la inversión; que vale menos sacar a toda la población de la cuenca media y baja del río que ejecutar el proyecto; que se trata de un prurito de ecologistas sin oficio; que la población bogotana no tiene capacidad de pago; que es un proyecto típico en que lo que se persigue es el tratamiento por el tratamiento. El septuagenario profesor americano D. Okun hace burla del proyecto y llega a afirmar, incluso, que el proyecto es obra de ingenieros sin ética, como si fuera ético botar una alcantarilla de 30 m3/s sobre una de las regiones rurales más densamente pobladas y de mayor potencial económico del país (Engineering News-Record, 04-02-2000, McGraw-Hill Companies Inc.). Incluso, tanto este neo-Bochica, como otros enemigos del proyecto, esgrimen argumentos técnicos baratos en contra del esquema seleccionado de las tres plantas, para invocar que lo mejor es ocultar las aguas negras en un gran interceptor y, luego, tratarlas en una sola gran planta, sin reparar en que ya no existe ni siquiera sitio para ella y que el costo de la solución (que no lo es) puede llegar a ser tres veces mayor que la de las tres plantas seleccionadas; o que, como lo pretendía un alcalde, las plantas deberían localizarse al pie de los cerros y no aguas abajo de la ciudad, creyendo, tal vez, que el flujo de las aguas escapa a la ley de la gravedad. En fin, los enemigos del proyecto han inventado toda una mitología alrededor del mismo, con el único fin de desvirtuarlo y hacerlo políticamente inviable.
Este tipo de argumentos negativos, promovidos, incluso, desde la revista de ingeniería de la Universidad de Los Andes, han sido suficientemente debatidos y anulados en varios foros. Además, los estudios técnicos realizados hasta el presente (Hidroestudios-Black &Veatch, 1985; Bywater, 1988; Epam Ltda, 1993), han demostrado que la alternativa escogida es la más viable desde los puntos de vista técnico, ambiental, económico y financiero, con lo cual en su momento estuvieron de acuerdo la EAAB, el Fonade y el Comité Interinstitucional del río Bogotá, en el cual tenían asiento, como ya se dijo, el DNP, la Alcaldía de Bogotá, la CAR, la EAAB y la Gobernación de Cundinamarca.
En relación con la prelación del proyecto, se debe decir que los recursos económicos para su ejecución tienen origen muy distinto al de los recursos para salud, para educación, para deporte, para acueducto, para alcantarillado, para parques parques u otros, por lo cual, en ningún momento, estos programas se verán perjudicados por el tratamiento de las aguas. Más bien, los beneficiará, sobre todo en materia de salud pública, de educación y de posibilidades de recreación y desarrollo agropecuario (riego).
4.2. COSTO DEL PROYECTO
Este es tema de especulación política y técnica. Inicialmente, se decía, el proyecto valdría 2.000 millones de dólares, luego se bajó a 1.000 millones, en 1993 Epam Ltda lo estimó en 721 millones y en 1994 el Consorcio Degremont-Lyonnaise des Eaux avaluó el costo de la construcción de las tres plantas en 546,1 millones de dólares. A veces se confunde, también, el costo de la inversión con el valor al final del período de amortización del capital, el cual incluye los intereses y otros gastos financieros durante dicho período.
Con base en los índices de costos elaborados durante la negociación con el consorcio Degremont-Lyonnaise des Eaux (Nassar C., 1994) y en otros índices internacionales, se elaboró el cuadro No 3, el cual muestra el costo de la inversión inicial actualizada para cada una de las etapas y fases del proyecto, junto con los costos de la operación y el mantenimiento, en dólares del 2000. En total, la inversión inicial llega a 796 millones de dólares, de los cuales 243 para la planta de El Salitre, 370 para la planta del Fucha y 183 para la planta del Tunjuelo. Estos costos son compatibles con los 192 millones de dólares estimados por el concesionario para las fases I y II de la planta de El Salitre, sin terrenos. Para estimar el costo de los terrenos se recurrió a las cifras de avalúos efectuados por la Lonja de Propiedad Raiz para áreas suburbanas aptas para incorporación en el costado occidental, para el año 1998 (durante los últimos años los precios del suelo presentan una tendencia decreciente).
Fuente: EL PROBLEMA DEL RÍO BOGOTÁ

Por: Alfonso Pérez Preciado
Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

GLOSARIO DE SALUD AMBIENTAL EN ESPAÑOL - Ácido nítrico / Nitric acid