EL TRATAMIENTO DE LAS AGUAS RESIDUALES DE BOGOTÁ Y LA SABANA



EL PROBLEMA DEL RÍO BOGOTÁ
Por: Alfonso Pérez Preciado
EL TRATAMIENTO DE LAS AGUAS RESIDUALES DE BOGOTÁ
Y LA SABANA
3.1. LA RECUPERACIÓN DEL RÍO BOGOTÁ
La descontaminación del río Bogotá y sus tributarios constituye un problema crítico a nivel regional, tanto por situaciones de salud humana como por razones económicas, tal como se ha demostrado en las secciones anteriores. Esta descontaminación debe hacerse mediante dos mecanismos complementarios, pero no excluyentes: el tratamiento de las aguas residuales urbanas y el control de vertimientos industriales. Dicho proceso, no obstante, se enfrenta al difícil problema de financiamiento, en especial en el caso de Bogotá.
Para los municipios sabaneros, la CAR está en vías de terminar el proyecto CAR-BID, el cual contempla la construcción de plantas de tratamiento en las aguas residuales urbanas y de las curtiembres de Villapinzón. El esquema general empleado considera la construcción de las plantas a cargo de la CAR y la operación y el mantenimiento a cargo de los municipios, luego de un período de operación a cargo de la CAR. En la actualidad se encuentran construidas la mayor parte de las plantas municipales y se espera que en dos años el programa esté concluido. La meta es que estas plantas eliminen, como mínimo, el 80% de la carga orgánica de las aguas negras municipales.
En el caso de Bogotá, el tratamiento de sus aguas residuales se ha venido discutiendo en forma seria desde mediados de los 70. El Plan Maestro de Alcantarillado de 1985 incluyó el análisis de 16 alternativas de tratamiento y, como resultado, recomendó la construcción de una planta única para toda la ciudad en Alicachín, cerca al embalse del Muña, hasta donde se llevarían las aguas residuales a través de un gran interceptor enterrado (Hidroestudios - Black & Veatch, 1985). Más tarde, en 1988, la firma Bywater, de Gran Bretaña, presentó a la EAAB un estudio para la mejora del río Bogotá, el cual desembocó en una propuesta para la realización del proyecto bajo el sistema de concesión. Como resultado, la EAAB solicitó propuestas técnico-económicas a diferentes países con experiencia reconocida en este campo.
Recibió ofertas de Bywater de Gran Bretaña, Degremont de Francia y Dragados y Construcciones de España, todas las cuales se inclinaron por una alternativa de tres plantas, una en cada una de las desembocaduras de los ríos Salitre, Fucha y Tunjuelo, excepto Dragados y Construcciones que propuso una cuarta planta en Torca, en vez del interceptor Torca-Salitre. Dadas las diferencias encontradas en las propuestas, la EAAB solicitó a las mismas firmas una oferta sobre una base común de especificaciones para una primera etapa del proyecto, consistente en 5 alternativas para el tratamiento de las aguas de las cuencas del Salitre, Torca y La Conejera, ninguna de las cuales fue adjudicada. A finales de 1992, el Fonade financió la realización de un estudio que evaluara las diferentes alternativas propuestas antes para el tratamiento de las aguas residuales de la ciudad. Este estudio fue confiado a la firma Epam Ltda, la cual entregó sus recomendaciones en mayo de 1993. Posteriormente, el Comité Interinstitucional del río Bogotá, conformado por el DNP, la Car, el departamento de Cundinamarca y el Distrito Capital, estudió los resultados y acogió las recomendaciones de Epam Ltda, las más importantes de las cuales fueron la selección de un esquema de tratamiento múltiple en tres plantas localizadas en las desembocaduras de los ríos Salitre, Fucha y Tunjuelo y la ejecución del contrato mediante un sistema de concesión. Como resultado de esta decisión se inició un proceso licitatorio que concluyó con la adjudicación de la concesión al consorcio francés Degremont-Lyonnaise des Eaux (Bogotana de Aguas y Saneamiento –BAS-)
 Fuente: EL PROBLEMA DEL RÍO BOGOTÁ
Por: Alfonso Pérez Preciado
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