EL PROBLEMA DEL RÍO BOGOTÁ



EL PROBLEMA DEL RÍO BOGOTÁ
Por: Alfonso Pérez Preciado

•Con respecto a la vegetación, el río presenta una baja densidad de macrofitas acuáticas, a causa de la velocidad del agua y de las obras de corrección que ha sufrido. En los sectores de meandros se observan macrofitas enraizadas y algunas flotantes que sirven como sustrato y/o alimento de macroinvertebrados acuáticos que ayudan a mineralizar la materia orgánica y a controlar las concentraciones de sustancias tales como metales pesados y fenoles
•Las comunidades humanas cercanas a las corrientes contaminadas acusan enfermedades de origen hídrico en proporciones muy superiores a las que presentan comunidades alejadas de los ríos. En efecto, algunas investigaciones han demostrado que la frecuencia media de las afecciones de origen hídrico es mayor en los sectores cercanos (1.49%) que en los alejados (0.40%). Las enfermedades más frecuentes son las bacterianas y las digestivas (amibiasis, shigellosis, intoxicación alimentaria, enteritis, diarrea, otras bacterianas, gastritis y duodenitis), las cuales ocurren con frecuencias de hasta 6.5 y 8 % en barrios cercanos al río (Fontibón y Tunjuelito), frente a 2.5 y 1.5 % en barrios alejados (Chapinero y Prado Veraniego). En ciertas enfermedades parasitarias, como la helmintiasis, estas frecuencias van desde 5.5% cerca al río (Fontibón) hasta 0.93% lejos del río (Chapinero). Lo mismo sucede con las virales (hepatitis y otras), para las cuales las frecuencias encontradas van desde 2.7% en Tunjuelito (cerca) hasta 0.5 en Prado Veraniego (lejos). Sobre este particular conviene anotar que la población directamente expuesta a las aguas contaminadas del río Bogotá y de sus tributarios urbanos suma más de 500.000 personas (valor estimado antes del censo de 1993, que determinó para Bogotá una población bastante mayor que la de las estimaciones hechas con base en los censos anteriores), en general de bajos ingresos, lo que deja ver la magnitud del problema.
•Asimismo, las infraestructuras de suministro de agua potable acusan altos costos adicionales de construcción y mantenimiento, debido a la alta contaminación. En efecto, algunos municipios localizados muy cerca del río Bogotá han tenido que conducir el agua de consumo desde puntos localizados hasta más de 20 km de distancia, lo que se refleja en un mayor costo de suministro (con respecto a si se pudiera utilizar las aguas del río). Otros municipios tienen que tratar con sus propios medios el agua altamente contaminada para atender sus necesidades, con un costo elevado (caso de Agua de Dios). A lo anterior habría que agregar el costo de los racionamientos que sufren otros municipios de la cuenca baja, por la escasez del recurso hídrico.
•La generación hidroeléctrica que se realiza en la cuenca media del río Bogotá también acusa el impacto de la contaminación de las aguas de generación, debido a los mayores costos de bombeo al embalse del Muña; a la corrosión de los túneles y de los equipos electromecánicos, que también se refleja en mayores costos por reparación de filtraciones y reposición más frecuente de equipos); y a los problemas generados por la contaminación del embalse del Muña sobre las comunidades y actividades ribereñas y sobre la propia vida útil del embalse.
Todos estos impactos tienen, de forma evidente, un costo. Las investigaciones llevadas a cabo han permitido estimar el valor de los impactos fácilmente monetizables en 48,14 millones de dólares anuales (véase cuadro 2). No obstante, hay muchas otras incidencias que no es posible monetizar actualmente, por dificultades metodológicas y de información, aunque su importancia puede ser mayor que la de los componentes indicados anteriormente, tales como la valorización de la tierra, los usos recreacionales y turísticos potenciales, el desarrollo agropecuario con riego, los efectos sobre la salud de la población indirectamente expuesta (6 millones de habitantes), los costos de oportunidad del agua no contaminada, en especial en Bogotá, donde muchos usos podrían atenderse con agua reciclada del río (lavado de carros, usos sanitarios, riego de jardines, ciertos usos industriales), la destrucción de humedales y los efectos sobre la fauna, el bienestar general de la población y muchos otros.
Fuente: EL PROBLEMA DEL RÍO BOGOTÁ
Por: Alfonso Pérez Preciado

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