EL PROBLEMA DEL RÍO BOGOTÁ


   

EL PROBLEMA DEL RÍO BOGOTÁ
Por: Alfonso Pérez Preciado
La problemática del río Bogotá, que es la misma del agua en la sabana, se puede reducir a dos grandes acápites: la calidad del agua y su tratamiento y la disponibilidad de los recursos hídricos.
1. LA CALIDAD DEL AGUA
1.1. LA CONTAMINACIÓN
Tal como se mencionó en el capítulo de estructura ecológica principal, aspecto muy importante de la estructura hídrica superficial es la calidad de las aguas. A este respecto se debe decir que la mayor parte de los cuerpos de agua superficial de la sabana se encuentran contaminados. Sólo las cabeceras de los ríos escapan a esta grave situación. El modelo general de contaminación puede ejemplificarse tomando el eje del río Bogotá mismo.
Desde su nacimiento hasta su desembocadura, los aportes de aguas residuales hacen que el río Bogotá presente niveles crecientes de contaminación biológica, química y física, en la medida en que recibe las descargas de sus distintos tributarios, lo que lo convierte en la mayor alcantarilla abierta de Colombia. La contaminación biológica es muy alta entre la desembocadura del río Juan Amarillo y Alicachín (embalse del Muña). Los valores máximos los alcanza aguas abajo del Tunjuelo, una vez que el río ha recibido la totalidad de aguas residuales de Bogotá. En este tramo la DBO alcanza valores medios cercanos a 143 mg/l, con cargas orgánicas del orden de las 403 ton O2/día. Los coliformes totales suben a 28 millones en promedio, con picos de hasta 79 millones (NMP/100 ml). No obstante que la contaminación biológica disminuye aguas abajo de Alicachín, ella continúa siendo alta hasta el río Magdalena, al cual le vierte una carga orgánica equivalente a 134 ton O2/día. Aguas arriba de la desembocadura del río Juan Amarillo, el Bogotá presenta condiciones biológicas muy distintas, con cargas orgánicas, por lo general, inferiores a 10 ton O2/día, aunque se presenta un pico secundario en el tramo Cajicá-Chía, a causa de las descargas domésticas e industriales del sector (véase cuadro No 1).
De otro lado, el río presenta contaminación alta por los siguientes metales tóxicos:
•Cromo, especialmente en el sector de las curtiembres de Villapinzón y aguas abajo de la desembocadura del río Tunjuelo, donde, también, hay una importante industria de curtiembres.
•Plomo, particularmente en los tramos aguas abajo de las curtiembres de Villapinzón y de la desembocadura del Tunjuelo.
El mercurio, que hace diez años aparecía conspicuamente en los análisis, hoy no es reportado, debido, posiblemente, a su desaparición como insumo de las curtiembres. Además, el río presenta contaminación alta por aceites y grasas y por detergentes, de manera principal a partir del río Juan Amarillo, y hasta el Magdalena.
Se estima que el río Bogotá vierte al Magdalena, diariamente, las siguientes cantidades de contaminantes químicos y físicos: 318 kg de cromo, 278 kg de plomo, 140 ton de hierro, 1.11 ton de detergentes y 835 ton de sólidos en suspensión, entre otros.
Fuente: EL PROBLEMA DEL RÍO BOGOTÁ
Por: Alfonso Pérez Preciado

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