.AVIFAUNA PARQUE ECOLÓGICO DISTRITAL DE MONATAÑA ENTRENUBES


13.AVIFAUNA
PARQUE ECOLÓGICO DISTRITAL DE MONATAÑA ENTRENUBES
CARACTERIZACIÓN PRELIMINAR Y PAUTAS PARA SU CONSERVACIÓN
INTRODUCCIÓN
Los fenómenos de deforestación y fragmentación de hábitats, especialmente en bosques, producen destrucción de hábitats y extinción de especies debido a factores como reducción de área y aislamiento de fragmentos (Lovejoy et al. 1986, Saunders et al. 1991 y Hernández et al. 1992).
Los estudios de fragmentación y extinción han sido realizados en bosques de tierras bajas. A pesar de las altas tasas de deforestación que sufren los bosques Andinos, no se ha prestado atención a los efectos de la fragmentación en dichos ecosistemas, probablemente debido al estado de deterioro de los hábitats y a la carencia de grandes extensiones que puedan servir como bases comparativas para juzgar las pérdidas de diversidad en los fragmentos. Tradicionalmente la región Andina ha mantenido altas densidades de población humana, y la alteración de hábitats es severa, con graves
consecuencias como erosión y deterioro de cuencas hidrográficas etc. (Kattan 1991).
Recientemente se ha incrementado el interés entre los biólogos conservacionistas en la
identificación de indicadores del estado de los sistemas ecológicos que pueda ser incorporado en programas de monitoreo y formulación de planes de manejo. El término bioindicador también se ha utilizado para referirse a ciertos grupos (target taxa) que tienen buena capacidad para estimar la diversidad total de especies de un lugar. En este sentido son de gran importancia para diseñar y ubicar las zonas protegidas. Una tendencia reciente ha sido el uso de grupos funcionales, con relación al disturbio, para predecir e interpretar las respuestas comunitarias ante el uso del suelo.
Los bioindicadores constituyen una de las herramientas más efectivas para detectar cambios en los ecosistemas como producto de la intervención humana. Su aplicación reduce los costos y el tiempo de las evaluaciones de impacto ambiental tradicionales, igualmente arroja resultados que tienen mucha aplicación para formular planes de manejo y conservación de ecosistemas estratégicos.
Un buen bioindicador debe ser fácilmente cuantificable, sensible a los cambios ambientales, debe encontrarse sobre un rango amplio de intervención y debe ser importante para el funcionamiento de los ecosistemas. Las aves cumplen con estos requisitos y constituyen un grupo ideal para generar modelos de bioindicación en los ecosistemas tropicales de alta montaña.
Las aves son importantes participantes en el flujo de información y materia que se da en los ecosistemas, donde tienen especial relevancia llevando a cabo las funciones de polinización y dispersión de semillas. Esta característica ecológica hace de las aves un grupo de gran importancia para el mantenimiento de la diversidad genética en las comunidades de plantas ya que garantiza la reproducción sexual de muchas plantas, al igual que los procesos de colonización de nuevos espacios lo cual garantiza en buena medida los procesos de crecimiento de la comunidad vegetal y la restauración de los hábitats. La proporción de semillas y polen de árboles y arbustos dispersados
por aves (Lauraceae, Araliaceae, Rubiaceae, Melastomataceae, Bomarea sp., Smilax sp.,
Ericaceae, Araceae y Gutifferae) y polinizados (Ericaceae, Bromeliaceae, Passifloraceae, Escrofulariaceae y Campanulaceae) aumenta con la elevación y la humedad, ya que a elevaciones altas se reduce la actividad y diversidad de grupos como insectos o mamíferos. Su función como polinizadores y dispersores tiene entonces gran relevancia en el mantenimiento de la diversidad espacial y taxonómica de los ecosistemas tropicales (Stiles 1985).
Muchas especies características del sotobosque o con hábitos crípticos (Hilty & Brown 1986) pertenecen a grupos asociados a ambientes de alta calidad biológica (en términos de biodiversidad) como la mayoría de especies pertenecientes al suborden Furnarii (Formicariidae, Furnaridae, Rhinocryptidae). Estas prefieren asociarse a bandadas mixtas para forrajear principalmente insectos en el sotobosque; y las rapaces del interior del bosque (Borges & Stouffer 1999, Stiles 2000). Muchas de las especies que se encuentran bajo algún riesgo y que son susceptibles a la fragmentación como los frugívoros grandes (loros, trogones, entre otros) y las rapaces grandes como el águila de páramo (Renjifo 1997, 1999), son muy raras o ya desaparecieron de los fragmentos de zonas como el área de estudio.
Fuente: PARQUE ECOLOGICO DISTRITAL DE MONTAÑ ENTRENUBES
TOMO I
COMPONENTE BIOFISICO
FAUNA-AVES CORPORACION SUNA HISCA
Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Contaminación con mercurio: Efectos neurológicos

El mercurio en los medicamentos tradicionales